Cómo Practicar la Postura de la Montaña (Tadasana)
- Ponte de Pie Erguido: Comienza de pie con los pies separados a la altura de la cadera o juntos, lo que te resulte más estable. Distribuye tu peso de forma equilibrada entre ambos pies.
- Arraiga tus Pies: Presiona firmemente las cuatro esquinas de tus pies contra el suelo—la base del dedo gordo, la base del dedo meñique, y ambos talones interno y externo. Levanta y separa los dedos de los pies, luego colócalos de nuevo en la esterilla, creando una base sólida.
- Activa tu Core: Activa los músculos de tu core llevando ligeramente el vientre inferior hacia adentro. Esto sostiene tu columna y ayuda a mantener una postura correcta.
- Alarga tu Columna: Imagina un hilo que tira desde la coronilla de tu cabeza hacia el techo, alargando toda tu columna. Lleva los hombros hacia atrás y abajo, lejos de las orejas.
- Relaja tus Hombros: Mantén los hombros relajados y deja que tus brazos cuelguen de forma natural a los costados, con las palmas hacia adelante o hacia tu cuerpo.
- Mirada al Frente: Mantén tu barbilla paralela al suelo y dirige tu mirada suavemente hacia adelante, manteniendo relajados los músculos faciales.
Mantén la postura de 30 segundos a 1 minuto, respirando de forma profunda y uniforme durante todo el tiempo. A medida que te sientas más cómodo, puedes extender la duración de la postura.